Polonia detuvo a un ciudadano ruso acusado de espionaje cerca de Kaliningrado

Polonia detuvo a un ciudadano ruso acusado de espionaje cerca de Kaliningrado

Bandera de Polonia / Europa Press

 

La fiscalía militar polaca informó este jueves de la acusación de espionaje contra un ciudadano ruso que permanecía arrestado desde abril del año pasado en la ciudad polaca de Gdansk (norte) y que presuntamente informó de actividades militares polacas cerca del enclave ruso de Kaliningrado.

En una comunicación dirigida a la prensa este jueves, la portavoz de la fiscalía militar polaca informó de que el detenido fue acusado formalmente el pasado 17 de febrero.





En la nota de la fiscalía no se facilita ningún dato sobre la identidad del ciudadano ruso, aunque se explica que reside en Polonia desde hace años, donde posee un negocio, y que entre 2015 y 2022 llevó supuestamente a cabo actividades de espionaje para Moscú.

Según esa información, el supuesto espía “participó en las actividades de grupos de reconstrucción histórica y así estableció y mantuvo contactos con soldados del Ejército polaco para conseguir información para la inteligencia rusa” y para ello mantuvo una estrecha colaboración con cuatro ciudadanos polacos.

En la acusación formulada contra el nacional ruso se dice que éste remitió a los servicios de su país datos sobre “la ubicación de unidades militares, su estructura organizativa y de personal, dotaciones, estructura de mando, emolumentos de los soldados, así como detalles del armamento, tipos de equipo y procedimientos de comunicaciones”.

El escrito de la fiscalía indica que la mayor parte de esa información se refería al despliegue de unidades militares polacas en el nordeste del país, en la zona cercana al enclave ruso de Kaliningrado.

Según la portavoz de la acusación, éste “es uno de varios procedimientos relacionados con las actividades de los servicios de inteligencia de Rusia y Bielorrusia contra las Fuerzas Armadas de Polonia, que actualmente están siendo llevados a cabo por los fiscales de asuntos militares”.

En diciembre de 2022, la fiscalía polaca informó del caso de un ruso y un bielorruso que fueron arrestados en Polonia bajo acusaciones similares, y ese mismo mes se supo de otro detenido por espionaje, de nacionalidad polaca y con un alto cargo en el registro municipal de Varsovia que además había participado en la reorganización de la Inteligencia Militar polaca.

Por otra parte, el ministro polaco de Asuntos Especiales, Stanislaw Zaryn, informó en agosto del año pasado de la detención de otro ciudadano polaco “que estaba planeando trabajar para Rusia” y facilitar a los servicios secretos de Moscú ” un gran volumen de información que incluía datos relativos a la seguridad y defensa de Polonia”.

Además, el periodista español Pablo González permanece encarcelado desde que fue detenido en la noche del 27 al 28 de febrero en la ciudad polaca de Przemysl (sur) y se enfrenta a la acusación de espiar para la Inteligencia Militar rusa.

En Polonia, los delitos de espionaje para un país extranjero acarrean una pena de 8 a 15 años de prisión.

EFE