Dos nuevos buques irán a Ucrania para cargar cereales

El buque Polarnet, cargado de cereal ucraniano. EFE/EPA/ERDEM SAHIN

 

Dos buques mercantes con destino a puertos ucranianos para cargar cereales han llegado en la madrugada de este miércoles a la costa de Estambul, donde fondean a la espera de ser inspeccionado para verificar que no transportan armas, antes de proseguir su ruta.

El Centro de Coordinación Conjunta (JCC), establecido en Estambul para velar por el cumplimiento del acuerdo firmado el mes pasado por Moscú y Kiev para desbloquear las exportaciones de grano, confirmó que sus expertos efectuarán hoy las inspecciones.

“Los buques Petrel S y Brave Commander serán inspeccionados en el mar de Mármara y, si reciben el visto bueno, zarparán con rumbo a Chornomorsk y Yuzhni (Pivdenniy), respectivamente”, señala un comunicado de Naciones Unidas.

Ambos buques pasaron esta madrugada el Bósforo, provenientes del Mar Negro, para fondear en la rada de Estambul en el Mar de Mármara, donde se realizan ahora las inspecciones del JCC.

El Petrel S, que ha llegado desde el puerto turco de Trebisonda, es un carguero de 120 metros de eslora y una capacidad de 19.000 toneladas de carga, que navega bajo bandera de Liberia.

El Brave Commander, con bandera libanesa y eslora de 150 metros, puede cargar 23.000 toneladas.

Se trata del tercer y cuarto buque, respectivamente, que parten hacia Ucrania para cargar cereales, mientras que hasta ahora, 12 cargueros con maíz, productos de girasol y soja han zarpado desde Odesa, Chornomorsk y Yuzhni, los tres puertos ucranianos autorizados por el acuerdo.

Tres de ellos, el Mustafa Necati, el Sacura y el Arizona, serán inspeccionados hoy en la rada del mar de Mármara, señala el comunicado de Naciones Unidas, mientras que ayer ya recibieron el visto bueno el Riva Wind, el Glory y el Star Helena.

Por otra parte, el primer buque en navegar bajo el acuerdo, el carguero Razoni, que fue inspeccionado en Estambul hace una semana, todavía no ha llegado a puerto para entregar su carga de maíz, inicialmente destinada a Trípoli en Líbano.

“Acorde a la información comunicada por el fletador del maíz a bordo del Razoni, el comprador en Líbano rechazó aceptar la carga debido al retraso de entrega (más de cinco meses)”, indicó el lunes pasado la embajada ucraniana en Beirut en su cuenta en Facebook.

“Así que el fletador está buscando ahora un nuevo cliente para descargar el flete o bien en Trípoli o bien en cualquier otro país o puerto”, añadió.

Tras esperar unos días en aguas entre Turquía y Chipre, el Razoni se dirigió ayer a la rada de Mersin, un puerto en el sureste de Turquía, donde permanece fondeado a unas cuatro millas de la costa, según muestran aplicaciones de rastreo marítimo, y sigue aún sin declarar un nuevo destino. EFE