Alertan sobre presunta militarización de la educación en Táchira

Alertan sobre presunta militarización de la educación en Táchira

 

 

 

 

El sindicato de Trabajadores de la Enseñanza del estado Táchira avizora que el venidero año escolar 2022-2023 está en peligro tras el impago de un porcentaje de que les corresponde a los docentes por concepto de vacaciones.

Anggy Polanco // Corresponsalía lapatilla.com

Evencio Zenón, secretario de Fretraenseñanza Táchira, indicó que el régimen permanece en la idea de que ya se abonó el pago de las vacaciones de todo el personal docente, administrativo y obrero que depende del Ministerio de Educación, cuando en realidad el pago completo de las vacaciones se constituye en un derecho que está establecido no solo en la Constitución, sino también en la Ley Orgánica del Trabajo y convenciones colectivas.

Exigimos el pago tal cual como está estipulado“, declaró Zenón, por lo que exigió que se haga en función al pago que tiene cada trabajador, en vista de que solo les transfirieron el 25% de lo que les corresponde.

Manifestó que se sienten estafados por el régimen de Nicolás Maduro y advierten que está en juego el inicio de clases 2022 -2023, puesto que algunos docentes no están dispuestos a reincorporarse si no les abonan los pagos completos.

En cuanto al plan de las Bricomiles, Zenón expuso que el régimen chavista lo único que busca es que los liceos y escuelas tengan a militares como directores. Manifestó que no le extrañaría ver que cuando regresen a las aulas, los docentes se consigan como porteros y directores a militares, y a soldados como profesores.

Miguel Ángel Cárdenas, representante del sector jubilados del Colegio de Licenciados del estado Táchira, refirió que la educación venezolana está retrocediendo casi un siglo con la instalación de las Brigadas Militares en las instituciones educativas, puesto que en la época de Juan Vicente Gómez existían los fiscales de instrucción pública que con un charapo en la mano obligaban a los docentes a ir a trabajar.

Hacemos un llamado de alerta, no solo a los educadores activos, sino también a los ciudadanos, padres y representantes, porque quienes les van a dar clases a sus hijos no son docentes calificados ni docentes de calidad“, advirtió el jubilado de la educación.