Familiares de pacientes del Hospital de Apure: “Tenemos que sacar dinero de donde no tenemos para comprar insumos”

 

Pese a dos cambios que hubo en la directiva del Hospital Dr. Pablo Acosta Ortíz (Hpao) en San Fernando de Apure, durante el gobierno de Eduardo Piñate, persisten los problemas en las diferentes áreas de atención.

Por María Eugenia Díaz

Los familiares y trabajadores de este hospital centinela en el estado Apure denuncian ante La Patilla, la falta de insumos, las deficiencias en los servicios de laboratorio, rayos x y consultorios, y los problemas con los ascensores y el techo de este centro de salud.

La madre de un paciente mostró la lista de insumos solicitados a su hijo para poder practicarle una operación. “Solo hay jeringa de 3CC, a pesar de que la mayoría de los medicamentos son suministrados con 20CC”, precisó una enfermera del Hpao.

 

 

Rafael Adrián Pérez, habitante de Calabozo, estado Guárico, tiene a su hijo hospitalizado desde el día sábado por una peritonitis. “No nos han traído ni un medicamento. Tenemos que traer desde el agua y hasta la jeringa, porque no hay medicamentos para darle a un paciente. Gasto de 4.000 a 5.000 bolívares al día. Sacamos dinero de donde no podemos sacar para comprar insumos”, dijo.

Servicios a media máquina

 

 

Durante una visita por el laboratorio de este centro de salud, el equipo de La Patilla pudo evidenciar que este servicio carece de reactivos y aparatos necesarios para realizar una hematología completa.

De los 20 consultorios existentes en el Hpao, solo 7 se encuentran operativos. La causa es mal estado de las instalaciones, producto del moho generado por la humedad.

Ante la dramática situación, se conoció que los médicos de diferentes especialidades se niegan a trabajar en estos espacios, porque temen por su salud. “Cuando llueve, los consultorios se inundan y hasta la fecha no han hecho los trabajos necesarios para reactivar los consultorios”, dijo un camillero consultado por La Patilla.

De cuatro ascensores, solo uno se encuentra en funcionamiento para el traslado de casos graves. Del resto, los pacientes hospitalizados o con heridas que ameritan alguna intervención quirúrgica, deben valerse por sus propios medios para trasladarse de un lugar a otro.

 

 

“Los pacientes recién operados deben bajar por las escaleras. He visto a pacientes con apendicitis bajando por las escaleras, porque los ascensores no funcionan desde antes de la pandemia. Un paciente que trajeron hace 15 días, luego que fue tiroteado, murió al llegar al quirófano”, comenta un trabajador del hospital que pidió mantener en reserva su nombre por temor a represalias.

Un familiar de un paciente manifestó que este martes 24 de mayo para poder atender a su hijo ha hecho uso de las escaleras en dos ocasiones, ante la falta de los ascensores y la mala gerencia del Hpao. “Sabemos que estamos en un estado crítico. Pero todo planificado se puede. Como no se hace hincapié, nada mejora”, agregó la fuente consultada.

El único ascensor operativo en el Hpao presenta fallas mecánicas, lo cual implica que el tiempo de espera para usar el ascensor resulta eterno para trabajadores y pacientes.

 

 

En la emergencia de adultos del Hpao, apenas 25 pacientes tienen garantizado el servicio de rayos x, porque la máquina dispuesta para tal fin se recalienta. Así mismo, el departamento de rayos x abierto al público no está funcionando, porque se dañó el aire acondicionado y tampoco cuentan con químicos para practicar este examen diagnóstico.

El techo del área de servicios generales del hospital se encuentra destruido. Tampoco cuentan con baños idóneos para que los usuarios del centro de salud hagan sus necesidades. Sin embargo, los usuarios usan un cubículo donde funcionaba el registro civil para orinar. Al pasar por el lugar, es inevitable sentir en el ambiente el olor de la orina acumulada.