La mujer como inspiración para la reconstrucción de la democracia, por José Machillanda

 

La mujer venezolana es un actor especial dentro de la categoría del nuevo líder político, habida cuenta lo que representa como símbolo dentro de la historia, el espacio de la democracia y su presencia en busca del bien de la familia y la sociedad. La mujer dentro del nuevo liderazgo político representará una masa numéricamente importante de ejemplaridad ciudadana en cualquiera de los espacios sociales, en los cuales su calidad y ciudadana despertarán la disposición de otras mujeres si fuera necesario hasta el sacrificio como heroína de la bestialidad que sufre Venezuela desde hace 20 años.

Por José Machillanda

La mujer venezolana sobria, decente, rechaza y niega el revolucionarisrmo vulgar que operativiza el militarismo revolucionario, cobarde y perverso, manipulador por el cubanismo. La mujer venezolana será inspiración ejemplar para el nuevo liderazgo político, halo de la mujer empoderada, poder que nace de su condición de ser altivo y decente, para infundir emoción, entusiasmo y fortaleza a la acción política desde el barrio a la plaza gasta impregnar como actor guía el Ambiente Político Real que sufre la república. Mujer como ejemplo político, como actor que reclama que se cumpla la constitución, se respete las leyes y sobretodo, que renazca la decencia. La decencia que ha venido siendo pisoteada por la barbarie de uniforme y sin uniforme pero cobarde y subsidiadas por los golpistas del año 92 y del nuevo gobierno en el 99.

La mujer lideresa vive un gran momento casi, un momento histórico es tiempo actual en el cual la confusión, la propaganda, la cooptación y la vulgaridad son las expresiones de una amenaza grotesca, pueril y ordinaria de los compraos y entregaos a una isla y a un comunismo desgraciado, que han creado una regresión, un mundo de disturbios que ha apartado a una Venezuela positiva a que siga a Rousseau y a la civilidad. Sí, la civilidad, la civilidad que empieza en la belleza, la educación de nuestra mujer líder, que se crecerá como una manifestación de mayor INSPIRACIÓN para que todos los venezolanos demócratas decretemos el paro al bestiario militarista.

La mujer líder y su civilidad son inspiración. Inspiración que se convierten en orden vivió parque crezca el sentir de la participación política contendiente que con las mujeres al frente como lideresas decreten el fin de 20 años de atraso, de conflictividad, de mediocridad, robo exponencial y sobre todo desvío del encaminamiento político que impone la postmodernidad a los Estados para vivir en paz y alcanzar el progreso. La mujer como nuevo líder, ser símbolo del progreso enterrará la mediocridad política y hará que crezca necesariamente el ideal como un devenir que el de forma a un tránsito político, que va a recordar la fuente inspiradora de muchos venezolanos que apostaron a la democracia y que rechazaron y rechazan al fusil y el plan de machete que han sido instrumentado por 20 años, reclamando que aparezca la eterna bendición de la democracia, donde la mujer será determinante.

La mujer líderes a es también la mujer con experiencia, con conocimiento, con hipótesis propia que le permiten impulsar valores en la familia como maestras, como profesoras, como profesionales, muchas que tienen un ideal de república que quieren un patria y, sobretodo, una república en paz en donde la decencia política permita el nuevo juego de las ideas, la primera y principal idea perceptible es y será siempre la libertad y la democracia. Libertad y democracia para hacer política forman parte de los ideales de la mujer hoy como nuevo líder político para que plantee, repita y enseñe en ese proceso nuevo que reclama un Movimiento Político de Renacimiento Nacional, al cual no hay que tenerle miedo, no es simple, es comprender que después de 20 años de maltrato, militarismo, persecución y encarcelamiento tienen que brotar los ideales democráticos.

La mujer líder que quiere una República en paz muestra ideales que se impondrán a la forma que hasta ahora hemos vivido como son la cobardía, la persecución, el encarcelamiento, la mentira y una corrupción exponencial. La mujer como nuevo líder demanda un repensar, una imaginación y un nuevo concebir de una nueva democracia. Una nueva democracia real y posible que desplace al asco del régimen actual que permita, que surja y crezca y se empodere la democracia y el poder político como actores principales de este Ambiente Político Real Violento creado y mantenido a punta de fusiles, pistolas, plan de machete y la peinilla.

La mujer como nuevo lideresa caracterizará con una fórmula viva anclada en los ideales y valores democráticos, a la perceptible ecuación ansiada por todos los venezolanos la democracia. Democracia en la cual el individuo amarrado a la Constitución y a las leyes estará por encima de la Comunidad y el Estado y no habrá espacio para la barbarie, el militarismo y el revolucionarismo. La mujer lideresa símbolo de la dignidad y la voluntad, expresión de la decencia política y serán motivo de inspiración hará que aflore el ideal, la perceptibilidad y anticiparse con su genio para crear una sobria oposición política que dará pie a una Transición y al restablecimiento de la democracia. La mujer como nueva lideresa política desde ya una inspiración que proporcionará fortaleza al cambio político que reclama Venezuela.

Es original,

Dr. José Machillanda

Director de CEPPRO-CSB

@JMachillandaP