Rubén Limas Telles: Pandemia en Venezuela

El Virus no se irá por mucho tiempo del mundo y del país, hasta que por lo menos el 85% de la población adquiera inmunidad, bien sea por la vía de la vacunación masiva o por la propia infección. Hasta ahora están probándose en el mundo aproximadamente unas 15 vacunas contra este virus. China y Estados Unidos son los más avanzados en esta investigación.  China tiene aproximadamente un mil cuatrocientos  millones de habitantes y EEUU unas 320 millones. ¡Imagínense el lugar de espera que tendremos aquí en Venezuela! 

No hay duda que este virus, al igual que las pandemias anteriores cambiará al mundo. Nada será igual. El distanciamiento social y el uso de las mascarillas serán por mucho tiempo de cumplimiento obligatorio, para combatir la propagación de esta enfermedad. Para regresar a la normalidad, deberemos alcanzar la inmunidad colectiva. Antes, será un riesgo calculado o no someternos a la ley de probabilidad. Entre más contagios, más riesgo de enfermedad y muerte. El riesgo de morir dependerá  de la calidad del sistema sanitario y de la situación país.   

La Gripe Española o Virus de la Influenza  mató a cerca de 80 mil venezolanos en una población de 2 millones de personas  o sea el 4%. Estaríamos hablando actualmente de un millón doscientos mil venezolanos. En 1917, Venezuela vivía un momento precario en la salud: no había dispensarios ni hospitales suficientes. Existen hoy, porque los creo la democracia, pero no funcionan. Este régimen nos regresó – en todos los sectores, pero en especial en el de la salud- a principios del siglo XX. El 80% o más de nuestros hospitales están en condiciones deplorables; hay fallas graves de agua y jabón, condiciones de salubridad precaria y abandono. Es algo así, como que  si estos  hospitales no existieran, porque fueron destruidos por el huracán rojo chavista. 

La pandemia llegó y nos encontró auto aislados por las políticas erráticas de este régimen. Las cifras que se daban en el mundo, no se reflejaban  en el país. Hoy vemos como, eso está cambiando y, nos preocupa altamente. Por dos razones: se decretó una cuarentena que no se ha cumplido con rigurosidad, porque nuestra gente vive del día a día y se ha visto en la necesidad de salir a trabajar, buscar comida  y segundo, porque no hay condiciones sanitarias para enfrentar la morbilidad y mortalidad del virus. ¡En Venezuela, o comemos o morimos! 

A mí, esta pandemia me agarró fuera del país, ya que asistía  al Meeting de la Academia Americana de Traumatología, al cual  asisto todos los años. Un encuentro de todos los traumatólogos del mundo. Allí se da un evento con la ciencia y la tecnología de más de 20 mil personas, que me ha servido durante años, para brindar conocimiento actualizado a mis pacientes en Venezuela. Aquí estoy varado, porque a diferencia con otras naciones, estas,  han devuelto a sus connacionales  a sus países. Nosotros, los venezolanos estamos varados en USA.  No hemos tenido la suerte de otros, de regresar  a nuestro país. Claro, hemos contado con la suerte de haber cultivado tantos amigos a través de la vida y,  encontrado su ayuda aquí. Estamos soportando estoicamente lo duro que es estar en un sitio sin poder salir. Sin embargo, no hemos perdido ni un solo segundo para estar pendiente de lo que pasa en Carabobo y Venezuela. Desde aquí, con nuestras propias dificultades, hemos estado ayudando a todos los que hemos podido ayudar.  

Estando aquí, hemos aprendido cosas curiosas de este  capitalismo norteamericano. Aquí, hay transferencia de dinero a la gente y ayuda a sus empresas.  Ayudan a su gente en medio de esta pandemia. El gobierno de Estados Unidos decretó un “Stimulus Check”  de 1200 dólares a los adultos, 2400 dólares por matrimonio y 500 dólares a los menores de 17 años de edad, y otro estímulo económico  denominado “Unemployment” que consiste en la paga del salario mensual que el trabajador recibía antes de iniciar la pandemia. No contento con esto, se hizo la extensión de ¡600 dólares más semanales! O sea que si su promedio de salario mensual era 300 dólares semanales, a eso se le agrega 600 más. Para el 16 de abril,  29 de los 52 estados que conforman la unión  lo estaban pagando y, aquellos que aún a esa fecha no lo habían  recibido, tenían  garantizado su pago por retroactivo,  hasta el 31 de julio.    Estoy seguro que Malula, -¿Se acuerdan de Malula concejal? – diría: “Cuánto daría por vivir en el Country Club”. Socialismo vs Capitalismo. No defiendo a ultranza al capitalismo, sino a sus aspectos positivos en favor de la gente. Creo en el equilibrio a la hora de ejercer el gobierno. 

No tengo dudas de que en Venezuela el virus aumentará el desempleo, la inflación, y nos producirá más  daño.  Sin embargo,  estoy convencido, que solo un gobierno distinto a este que genere confianza y  gobernanza, nos permitirá superar con éxito este trance difícil de la historia que nos ha tocado vivir. Esta pandemia nos ha dejado una enseñanza.