La Chinita en su Bajada trae bendiciones, esperanza y alegría

Es el acto más esperado por la feligresía, el servidor de María, la hija de María, el gaitero, el zuliano, aún de aquellos que desde otros países siguen venerando a la Chinita, tanto que la Bajada –que este sábado 26 de octubre reúne a la grey en la plazoleta de San Juan de Dios– tendrá sus ‘réplicas’ en decenas de lares, a donde también llevó la migración a la Virgen.

Por panorama.com.ve

Lo que siente el devoto un día como hoy es indescriptible. Así coinciden muchos. Ver la Reliquia de la Chiquinquirá descender por el tobogán hace latir más rápido los corazones. Los feligreses, unidos en oración y gaitas, lloran, cantan, aplauden… es un caudal de emociones.

La misa de la Bajada inicia a las 5:00 pm.

“Como feligrés, puedo decir que la Bajada es el reencuentro de la Patrona con su pueblo que tanto la venera, una Bajada es una lluvia de bendiciones, esperanza y alegría… pero como servidor de María siento que nuestra Madre viene, nos abraza y nos dice: ‘Todo está bien, yo estoy con ustedes y les traigo a mi Hijo, el salvador del mundo”. Así describe ese momento Irrasgui Padrón, presidente electo de la Sociedad Religiosa Servidores de María.

Para Ángel Fuentes, servidor y uno de los joyeros de la Chiquinquirá, “verla bajar del nicho a la Chinita es un momento único. La gente aplaude, llora, grita sus ¡viva la Virgeeeeen!, se oyen gaitas y fuegos artificiales. Huele a rosas. Todo el mundo la mira… sé que todo está coordinado y siento una paz indescriptible”.

La misa de este sábado 26 de octubre la oficiará el obispo de Punto Fijo, monseñor Carlos Cabeza. En la plazoleta, a reventar de fieles, y junto al clero dirigirá su mensaje en esta Bajada, que marca el inicio de la fiesta patronal cuyo lema es María es Madre de todos y dignidad de un pueblo.

La devota Melba de Ramos, desde la redes sociales, agrega que la Bajada de La Virgen es esperada por todos nosotros como una gran bendición”.